En junio de 2025 se produjo una serie de ataques contra bañistas en Baviera, Alemania. Cinco personas fueron mordidas por un siluro europeo de dos metros de longitud mientras nadaban en Brombachsee, un embalse cercano a Pleinfeld, antes de que se capturara al responsable.
Al mes siguiente, ocurrió otro incidente cerca de Absberg, lo que llevó a nuevas acciones policiales y la retirada de las balsas utilizadas para bañarse.
Se creía que el siluro actuaba por defensa y para proteger su territorio, en lugar de considerar a las personas como presa, pero cuando los peces de agua dulce alcanzan tamaños tan grandes como el siluro, prácticamente todo entra en su dieta.
Originario de Europa central-oriental y Asia occidental, el siluro es uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo. Los pescadores han capturado ejemplares que pesan 135 kg y miden casi 3 metros de longitud, y hay reportes de individuos considerablemente más grandes.
Tienen una cabeza ancha y un cuerpo largo y estrechado hacia la cola, y a menudo se les compara en apariencia con una gigantesca babosa con bigotes. Su amplia boca está rodeada de varias hileras de dientes pequeños y raspadores, y los siluros se alimentan tanto de carroña como de presas vivas.
Se han hallado restos de jabalíes y de ciervos en los estómagos de los siluros, aunque no hay pruebas de que se hayan encontrado partes del cuerpo humano. Los siluros viven mucho tiempo, alcanzando los 70 años o más, y están originando problemas en algunas zonas de Europa occidental donde han sido introducidos.
Introducidos en ríos y canales de Francia, España, Italia, Países Bajos y el Reino Unido, principalmente por sus cualidades deportivas, los siluros han tenido un impacto significativo en algunos ecosistemas. Tal vez el caso más documentado corresponde a una población que se ha extendido por gran parte de la cuenca del Ebro tras una liberación en 1974 en el embalse de Mequinenza. Especies endémicas como el barbo ibérico (Luciobarbus comizo) han sufrido una caída considerable en las zonas donde solían ser abundantes.
Probablemente tampoco sea sensato nadar allí…