La relación entre las flores y sus polinizadores es tan importante que constituye una fuerza impulsora clave en la generación de la diversidad biológica.
El aroma, la forma y el color de una flor están afinados para atraer a sus polinizadores preferidos. Incluso su orientación exacta resulta crucial.
¿Por qué las flores apuntan hacia arriba o hacia abajo?
Dos especies muy estrechamente relacionadas de la planta sudafricana Zaluzianskya, por ejemplo, difieren solo en que las flores de una apuntan al cielo, mientras que las de la otra quedan más caídas.
Las primeras atraen a las polillas esfinge, y las segundas a las moscas de lengua larga.
Esta diferencia simple mantiene genéticamente aisladas a las dos especies, asegurando que sigan trayectorias evolutivas independientes.
Imagen principal: flor de malva real. © Andia/UIG/Getty