Las cascadas de Hawái protegen charcos deshabitados: un hábitat perfecto para el desove de los peces, libre de depredadores y de competencia. Pero alcanzarlos implica una escalada extraordinaria, afirma Adam Chapman.
Ciertas especies de gobios se enfrentan a las cascadas, algunas de más de 120 m de altura, para alcanzar los charcos superiores.
¿Cómo trepan?
Diferentes especies de gobios emplean estilos de escalada distintos. Lentipes concolor prefiere un estilo de nado mariposa atlético, girando con sus aletas pectorales para impulsarse por la cara vertical. Se apoya entre estos estallidos de actividad intensa, aferrándose con sus aletas pélvicas fusionadas.
Por otro lado, Sicyopterus stimpsoni prefiere un avance constante, utilizando su barbilla y sus aletas en conjunto para ir ascendiendo poco a poco por la pared del acantilado. Muchos peces caen en la perdición, pero suficientes logran llegar para asegurar la supervivencia de la especie.
Los gobios son pioneros que encarnan cómo los peces han logrado colonizar casi todos los hábitats acuáticos del planeta, por remotos que sean.